Red Jesuita con Migrantes Centroamérica y Norteamérica: “Los muros de los que nadie habla”

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Este año, México fue sede de la XVI Reunión Anual de la Red Jesuita con Migrantes Centroamérica y Norteamérica (RJM CA-NA). En esta reunión compartimos análisis y reflexiones encaminadas a promover cambios a favor de los derechos humanos de personas migrantes forzadas y refugiadas. 

El objetivo de este comunicado es denunciar los muros invisibles que no se pueden escalar tan fácilmente; muros que vulneran la dignidad humana y violan sistemáticamente los derechos humanos de las personas migrantes y refugiadas en los países de origen, tránsito y destino.

 

Los muros internos en Estados Unidos: El Presidente Trump inauguró su período presidencial con la promulgación de órdenes ejecutivas con un claro mensaje anti-inmigrante que acompañó toda su campaña. Ya estas medidas están teniendo sus primeros impactos: el aumento de la separación de familias y el aumento de las detenciones y deportaciones de personas migrantes desde el interior de Estados Unidos. Situación que se agrava con la interrupción de Deferred Action for Childhood Arrivals –DACA- que pone en riesgo a 800 mil jóvenes con su deportación, de los cuales 622 mil son de origen mexicano y mil 170 centroamericano. Además, se mantiene la amenaza de suspender el programa de Tempory Protected Status –TPS- que afectaría a 300 mil personas de origen centroamericano (El Salvador y Honduras).

Los muros en Centroamérica: Esta región presenta una de las cifras más altas de violencia entre 33 y 82 por cien mil habitantes. Esto genera desplazamiento forzado y obliga a miles de centroamericanos a buscar protección internacional. Algunas cifras demuestran lo dicho: Refugiados más solicitantes de asilo 108,262 (a finales del 2015), pendientes de solicitud (acumulados) 146,000. (a finales del 2016). Desde el 2014 al 2015 representa un aumento del 91% y entre el 2015 y 2016 un 45%. Desde el 2001 al 2016 un aumento del 658%.

Los muros en México: El Estado mexicano viene realizando un papel de contención de la migración centroamericana, que impacta entre 200 y 400 mil centroamericanos que pasan por el territorio año con año.

El gobierno mexicano juega un doble discurso, en el ámbito internacional tiene una postura progresista de protección de derechos humanos, especialmente por su papel al frente a los Pactos Globales de Migración y Refugio; y al interior del país implementa políticas migratorias que no garantizan la protección y violan los derechos humanos. Los hechos confirman una política securitización y contención que comienza en la frontera sur y que se expande en todo el país.

Además que las cifras de violencia y represión hacia sus propios connacionales presenta cifras alarmantes, no muy diferente a la realidad que viven los centroamericanos.

Así mismo se confirma una política de seguridad nacional que comenzó con el Plan Integral Frontera sur en el año 2014 y que en los hechos ha significado la contención y militarización de la frontera sur, muros que vulneran la dignidad y el derecho a la protección de las personas migrantes y refugiadas:

En el año 2016 se detuvieron a 188, 595 personas migrantes, de las cuales se deportaron 147,370 en su mayoría de nacionalidad centroamericana. Además, el informe de la REDODEM documentó que del total de los 5298 eventos delictivos en contra de personas migrantes reportados en 2016, 921 de ellos fueron cometidos por Agentes del Estado en el siguiente orden: Policía Federal con 201 eventos, Policía Municipal con 196 eventos, 176 corresponden a un Grupo Policiaco Indeterminado y el cuarto lugar lo ocupó el Instituto Nacional de Migración con 112 casos.

Los muros que vulneran el derecho a la protección internacional: México, Costa Rica y Panamá se constituyen en los principales países que se perfilan como otorgantes de asilo, sin que con ello se garantice las condiciones de inclusión socio-económica que las personas refugiadas requieren. Situación que se agrava con la recepción en la región de flujos extra-regionales que ya soportan.

Frente a estos muros la Red Jesuita con Migrantes de Norteamérica y Centroamérica plantea los siguientes desafíos que permitan la defensa de los derechos humanos y la dignificación de todas las personas migrantes forzadas.

  1. Nos hemos dejado hipnotizar con la idea del muro físico que construirá Donald Trump y es necesario ver más allá, hacia nuestros propios muros. Hacemos un llamado enérgico a que los Estados de Centroamérica y México asuman la responsabilidad atendiendo el clamor de los pactos globales.
  2. Celebramos que ante la ausencia y debilidad de los Estados, la sociedad civil organizada a lo largo de toda la región también tiende puentes de hospitalidad y protección de las personas migrantes y refugiadas.
  3. La apuesta de la ciudadanía debe de ser la hospitalidad y el cuidado de la vida, las muestras de resistencia y acción de la ciudadanía colectiva es una vía fundamental. En ese sentido valoramos y llamamos a multiplicar acciones como: la atención humanitaria en los albergues, el acompañamiento integral de las personas migrantes. Así como la defensa de las Ciudades Santuario, las acciones de Autoridades locales y algunos Congresistas que se oponen en Estados Unidos a las medidas anti-inmigratorias.
  4. Los migrantes seguirán rompiendo muros en búsqueda de una vida digna y segura. Son verdaderos agentes de cambio, desde su acción de migrar, integrarse a otras culturas y aportar a diversas formas de economía. Llamamos a fortalecer su articulación y al reconocimiento significativo de su aporte a nuestras sociedades.

Para descargar el documento, haz clic aquí.

Fuente: http://www.sjmmexico.org.mx/

Adjuntos:
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